Una cabaña en el bosque, música y fruta; era lo único que necesitaba para ser feliz.

– Trae la cámara analógica, libreta, lápiz y nada más. Del resto me encargo yo.

Nunca me había pedido algo así, de forma tan decidida y rotunda; pero decidí aceptar el juego. Llené una mochila pequeña con todo y me dispuse a caminar, sin prisa, hasta nuestro punto de encuentro. ¿A dónde querrá llevarme? -pensaba en voz alta.

Se presentó siete minutos antes de la hora acordada:

– Llegas pronto. Pensé que tendría que ir a buscarte a casa.- dijo con una enorme sonrisa.
– ¿De verdad que no piensas decirme a dónde vamos? Va! Dame por lo menos una pista.

Negó con la cabeza y arranco el coche. En la radio sonaba Down by the River, de Neil Young.

– La primera norma es que no hay normas. La segunda, es que tenemos que olvidarnos de los móviles por dos días: ni instagram, ni whatsapp, ni nada. La tercera es que eres libre.

– Pero ¿no decías que no había normas?

(…)

Pasé los primeros veinte minutos decidiendo que quería hacer, programando en qué actividades iba a emplear mi tiempo en esas 48 horas que, se me antojaban bien largas. Una vez tomada la decisión, lo primero que haría sería no planear y dejarme llevar. Cogí la libreta y el lápiz, me senté en la mesa roja de madera y comencé a dibujar los árboles que rodeaban a la cabaña.

Comimos fruta de los árboles, salimos a perseguir al sol, inventamos canciones que ningún público coreará, leímos libros que no estaban subrayados, soñamos y fuimos eternamente felices por dos días.

En cuanto percibimos que el sol comenzaba a caerse, cargamos la cámara y juntos, sin hablar, nos dirigimos hacia el monte que llevaba horas observándonos, inmóvil. Se acercaba nuestro turno.

Puede que fuesen las fotos más bonitas que he hecho nunca, o quizás no; pero sí son especiales porque reflejan a la perfección el momento que ambos vivimos. Todo lo que llevábamos dentro y que venía acompañándonos desde la muerte de Pai, salía ahora a flor de piel . Aquel fin de semana volvería a unirnos como hermanos para siempre.