Antes del otoño

Vigo, Octubre de 2018

Antes del otoño tomabas helado y te bañabas desnuda en el mar. El sol te acariciaba en los días largos. Pensabas que en Galicia te disfrutamos más, y era cierto.

Te paseaste en barco y viajaste en avión por la Ría. Siempre en ventanilla. Volver no te asustaba porque sabías que no sería para siempre. Si te recibió con los brazos abiertos fue tu culpa. Y su mejor sonrisa, toda para ti, incluso si era de noche.

Algunos días llovía; pero no te importó salir en camiseta y mojarte el pelo porque hacía calor. Abríste los brazos y miraste al cielo como si fuera a romperse.

Te escuché decir  “¡Ahora sí! Por fin estoy en casa.” y suspirar.

No has tenido miedo de fantasmas, ni futuros ni antiguos. Como mujer fuerte, te has limitado a ignorarlos. Ya se irán. Se cansarán. Se perderán…

Jamás deseaste una historia con final (¿feliz? ¿infeliz?)…
Lo único que te asustaba, era que llegase el otoño.